30 octubre, 2018 Valerie Adolff

“Escucha tu cuerpo” en la asociación ADES – un aprendizaje acompañado

Las clases semanales “escucha tu cuerpo” están basadas en tener atención a lo que tu cuerpo está comunicando al cerebro en todo momento. Te indica claramente:

  • Si tienes frio o calor
  • Si quieres comer, dormir, descansar, bailar, saltar etc.
  • Si te duele algo
  • Y muchas más cosas sobre personas y situaciones en tu vida…..

Gracias a un conjunto de receptores en el tejido, las articulaciones y algunos órganos, nuestro cuerpo reconoce dónde y cómo sostenemos nuestro cuerpo y cómo se encuentra. Esta habilidad se llama la propiocepción.
Si le escuchas, te llevará hacía mayor bienestar, porque podrás reconocerlo cómo tu GPS personalizado.

Tu cuerpo está “programado” para sobrevivir en todo momento y para emplear el mínimo de esfuerzo para que sus funciones principales se ejecuten con normalidad.

En el momento que entra en un desequilibrio por mucha tensión, falta de alimentación o sueño, una entrada de virus, bacterias etc., una lesión o un dolor agudo, requiere de más energía e implicación por parte de sus elementos de defensa para luchar hasta que el desequilibrio vuelve a su normalidad.

Las clases “escucha tu cuerpo” te habilitan conectar con tu cuerpo por conocer diferentes zonas del cuerpo con sus cualidades, su movimiento y sus funciones principales. Además aumentan tu flexibilidad física y cómo consecuencia habilidad de actuación acorde a lo que necesitas.

A través de la respiración, el movimiento y la atención a repeticiones automáticas que te limitan o te dañan,  te ofrece diferentes maneras de poder deshacerte de ellas.

La asociación ADES tiene el objetivo de acercar a las personas la salud desde diferentes enfoques. Es la entrega de una “bolsa de recursos” de atención, de movimiento y de equilibrio personal. Cuando más recursos dominas, cuando más aseguras tu salud.

Es una mirada al cuerpo cómo contemplar una habitación desde diferentes perspectivas. Tú eres la habitación única con todas tus cualidades, objetos y habitantes. De tanto entrar y salir con los años, has dejado de mirarla con atención y cariño. En las clases te queremos volver a enseñar su amplitud, su espacio, sus rincones escondidos y hacer que te vuelvas a sentir a gusto como el primer día.

Y además cuando entrenas en grupo con la atención de los profesores, que se adaptan a las características de cada habitación, puedes sentirte acompañad@, porque cada un@ está en una situación parecida de aprendizaje. El intercambio de experiencias con respeto, aumenta también tu bolsa de recursos y te da el espacio para un progreso paso a paso. Esto te refuerza, te recuerda la habilidad de bienestar en cada momento parecido a una sonrisa. Y esta sonrisa contagia a otros en tu entorno.